Armario cápsula de mujer: la base que lo combina todo
Una camisa blanca, un vaquero recto, una gabardina… y el criterio para elegir el resto sin llenar el armario.
Empieza por lo que ya te pones
Antes de comprar nada, mira qué prendas repites cada semana. Esas son tu cápsula real. Casi siempre comparten tres rasgos: son cómodas, combinan con casi todo lo demás y no dan trabajo al lavarlas. Ese es el criterio para cualquier incorporación.
Una base de doce prendas
- Camisa blanca de lino o popelín, algo holgada.
- Camisa de rayas azul y blanco.
- Dos camisetas blancas que no transparenten.
- Marinera de manga larga.
- Jersey fino de merino en tono neutro.
- Cárdigan de algodón para entretiempo.
- Vaquero recto de tiro alto.
- Pantalón de pinzas gris.
- Pantalón ancho de lino para el calor.
- Vestido midi sencillo.
- Blazer negro desestructurado.
- Gabardina beige.
Un color de acento, solo uno
Con una paleta de blanco, crudo, azul, gris, beige y negro todo encaja. Para que no resulte monótono basta un color de acento repetido en dos o tres piezas: en esta temporada, un granate profundo. Una blusa granate cambia por completo el conjunto de vaquero y blazer que llevaste ayer con camiseta blanca.
Proporciones que funcionan
Una regla fácil: si una prenda es amplia, la otra recoge. Camisa oversize con vaquero recto; pantalón de pernera ancha con camiseta ajustada o metida por dentro; vestido suelto con cárdigan corto. El tiro alto ayuda, porque marca la cintura sin necesidad de cinturón.
Mantenerlo pequeño
Una entra, una sale. Y cada prenda nueva debe combinar al menos con tres de las que ya tienes. Si necesitas comprar algo más para poder ponértela, no es para tu cápsula.


